Vivir sin atracción sexual: ASEXUALIDAD

 

 

¿Qué es y qué no es la asexualidad?

 

La asexualidad se define como la falta de atracción sexual, según la AVEN (Asexual Visibility and Education Network) que es la comunidad asexual más grande a nivel mundial. La atracción sexual sería distinta a la falta de deseo sexual. La atracción sexual se refiere a la intención de mantener contacto sexual con otras personas mientras que el deseo sexual se define como la ausencia de interés por recibir estimulación sexual. Ponen el énfasis en la falta de atracción sexual puesto que hay personas asexuales con deseo sexual bajo, que manifiestan excitación sexual y respuestas sexuales físicas promedio (Botto y Yule, 2010) pero sin embargo, hay ausencia de un aliciente a nivel psicológico que motive el interés por ejecutar conductas sexuales con otra persona.

La asexualidad es considerada una orientación sexual más. Según la APA, la orientación sexual es una atracción de carácter emocional, romántico, sexual o afectivo duradero hacia otras personas. Por lo tanto es una orientación sexual hacia ningún género o sexo o la falta de orientación sexual, estando presente la orientación romántica.

Algunas personas confunden la asexualidad con ser célibe, sin embargo el celibato es una elección por motivos morales, éticos o religiosos y la asexualidad es una condición o inclinación natural. Tampoco es ser asexuado, ya que no implica necesariamente no tener libido, deseo o incluso no realizar prácticas sexuales. Ni es ser antisexual, que es el concepto que se utiliza para las personas que presentan aversiones y rechazo hacia el sexo.

Las personas asexuales son hombres y mujeres físicamente sanos y sin trastornos emocionales que no experimentan atracción sexual por ninguna persona, pero que no les impide tener relaciones afectivas. Algunas personas asexuales tienen el deseo de formar relaciones románticas de pareja, ya sea con personas de su mismo género, de diferente o ambos géneros, mientras que otras personas asexuales no sienten tal deseo (Paredes y Portillo, 2011).

La prevalencia es del 1% de la población y existe una proporción igual entre hombres y mujeres.

 

 

La asexualidad entendida como una orientacion sexuales

 

Existen diferentes tipos de orientación sexual como pueden ser la heterosexualidad, bisexualidad y homosexualidad, aunque hay muchas más. Alfred Kinsey fue pionero en utilizar el término orientación sexual en 1948, desarrollando una escala de orientación sexual que se basaba en 7 niveles que iba desde aquellas personas exclusivamente heterosexuales hasta aquellas exclusivamente homosexuales. En 1953 añadió un nuevo nivel denominado “x” para clasificar a aquellos hombres y mujeres que no tenían atracción sexual hacia otras personas.

Basándose en esa clasificación, se utiliza este triángulo que se expone a continuación que representa la orientación sexual de una persona. La línea superior presenta la escala de Kinsey ( homosexualidad a la izquierda, bisexualidad en el centro y heterosexualidad a la derecha) y la dimensión vertical, representaría la intensidad, duración, frecuencia, condicionamiento o características de la atracción sexual. Las personas asexuales se encuentran en las regiones inferiores del triángulo. Esta representación muestra a la sexualidad-asexualidad como un continuo, sin cortes entre el blanco y el negro, apareciendo una orientación sexual llamada gris-asexualidad o demisexualidad que son personas que necesitan que se den determinadas circunstancias para que sientan atracción sexual.

La asexualidad se vive como una inclinación natural y no como una opción. Se concibe como un estilo de vida caracterizado por la ausencia de impulsos sexuales y por lo tanto, ni los reprimen ni los controlan y tampoco los subliman.

 

La asexualidad no es ningún trastorno

 

Inicialmente la asexualidad se confundía con una disfunción sexual llamada “deseo sexual hipoactivo”, que se define como la disminución y ausencia de fantasías deseos y actividad sexual de manera recurrente o persistente.

La asexualidad se diferencia del Trastorno por deseo sexual hipoactivo en que las personas asexuales no sienten angustia significativa al no tener deseos sexuales o fantasías ni es un agente causal de dificultades interpersonales. Simplemente que descartan la actividad sexual como factor importante para su felicidad (Bogaert, 2006).

La visión de que es una patología o conducta mal adaptada ya se ha quedado atrás (Jutel, 2010). Sin embargo, hay mucha desinformación sobre el tema y a veces pueden sentirse rechazados socialmente por una sociedad que cada vez da mayor importancia al placer sexual (Sabella, 2009). El temor de ser rechazados hace que muchas personas no expresen su condición, se cuestionen su normalidad y se aíslen de los demás. Esto conlleva en ocasiones a que surjan problemas psicológicos y necesiten terapia para que aprendan a aceptarse tal y como son y a desarrollar sus habilidades sociales y asertividad, ya que en ocasiones se pueden sentir presionados a mantener relaciones sexuales indeseadas pero consensuadas por no sentirse discriminados o diferentes (Graham y Prause, 2007). El tratamiento psicológico puede estar presente para ayudarlos a superar la crisis de identidad que suelen tener en el proceso de descubrimiento de la asexualidad.

 

La asexualidad y las relaciones

 

Hay diversas formas de expresión de la asexualidad que varían de una persona a otra (Blanco y Tello, 2015). Hay personas asexuales que además de no tener relaciones sexuales no están interesados en tener pareja, otros que buscan una relación emocionalmente estable basada en el lado romántico y emocional y otras personas que tienen relaciones románticas, practican ocasionalmente el sexo con su pareja e incluso se masturban.

Aunque los individuos asexuales no están interesados en la parte física de una relación muchos de ellos sí experimentan la necesidad y el deseo de conocer y entablar lazos emocionales. De esta manera los individuos asexuales pueden manifestar sentimientos amorosos, deseo e interés en mantener relaciones de pareja con personas de género opuesto al suyo (hétero-románticos), de su mismo género (homo-románticos), de ambos sexos (bi-románticos) o no manifestar esos sentimientos ni deseos (arrománticos).

Por lo tanto, las personas asexuales pueden y de hecho establecen vínculos emocionales cercanos caracterizados por la confidencialidad, complicidad, pertenencia y afiliación como cualquier pareja, sólo que la sexualidad no es un medio de comunicación afectiva. Pero sobre todo debemos de tener en cuenta, que cada persona asexual experimenta la relación, la atracción y la excitación sexual de manera propia y diferente.

Bandera Asexual

 

Referencias

APA. (s.f). Orientación sexual y homosexualidad. Recuperado el 7 de noviembre de 2017 en American Psychological Association: http://www.apa.org/centrodeapoyo/sexual.aspx

AVEN (s.f.). AVEN. Recuperado el 17 de noviembre de 2017 http://es.asexuality.org/

Blanco, I., y Tello, S. (2015)Asexualidad: la construcción biológica y cultural del deseo. Madrid, España: Universidad Complutense de Madrid. http://es.asexuality.org/files/TFG%20DEFINITIVO%201-1.pdf

Bogaert, A. F. (2004).Asexuality: prevalence and associated factors in a national probability sample. The Journal of Sex Research, 41: 279-87.

Bogaert, A. F. (2006).Toward a conceptual understandign of asexuality. The Journal of Sex Research, 10: 241-250.

Brotto, L.A. y Yule, M.A. (2010). Physiological and Subjective Sexual Arousal in Self-Identified Asexual Women. Arch Sex Behav, 21.

 Graham, C., y Prause, N. (2007). Asexuality: Classification and Characterization. Arch Sex Behav 36:341–356.

Jutel, A. (2010). “Framing disease: The example of female hypoactive sexual desire disorder”.Social Science and Medicine, 70, 7.

Kinsey, A. C. (1948). Sexual behavior in the human male. Philadelphia, Saunders.

Kinsey, A. C (1953). Sexual behavior in the human female. Philadelphia, Saunders.

Organización Mundial de la Salud, OMS (2006). Recuperado el 9 de noviembre de 2017 http://www.who.int/es/

Paredes, R. y Portillo, W. Asexualidad. Recuperado el 14 de noviembre de 2017 http://www.revista.unam.mx/vol.12/num3/art28/art28.pdf

 

 

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Programa de Prevención de la Depresión Otoñal

Programa de Prevención de la Depresión Otoñal

 

Dirigido a:

  • Personas que sufren o han sufrido en el pasado sintomatología depresiva afectando de forma sensible a su estado de ánimo y rendimiento habitual.

 

  • Personas que sufren el llamado “Síndrome de Anual Recurrente”.

 

  • Personas que han superado una depresión y desean prevenir recaídas asociadas al cambio de estación.

 

 

Duración del programa: 1 mes

 

Consistente en:

  • 4 sesiones de intervención cognitivo conductual (1 sesión semanal)

 

  • Luminoterapia: exposición a sesiones de luminoterapia con lampara de luz blanca de uso medicinal de 15 min. de duración (3 semanales)

 

  • Entrenamiento en técnicas y estrategias de automotivación y desactivación.

 

Coste total del programa:  4 pagos semanales de 90 eur.

 

 

Solicitar cita: 958 97 16 61 / 608 24 85 49  o info@granadapsi.com

¿Quieres conocer mejor la depresion otoñal? visita este enlace: Depresion otoñal, que es y como prevenirla.


 

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¿Cómo saber si una persona en duelo necesita ayuda profesional?

 

Antes de empezar, debemos definir el concepto de Duelo. Según el autor Bermejo (2005), “el duelo se define como la experiencia de dolor, lástima, aflicción o resentimiento que se manifiesta de diferentes maneras, con ocasión de la pérdida de algo o de alguien con un valor significativo”.

No solo existe un tipo de duelo, sino que podemos sufrir a lo largo de nuestra vida distintos tipos: Duelos evolutivos como la pubertad, la emancipación etc. Duelos afectivos, como separaciones divorcios, muerte de seres queridos etc. Duelos sociales, como el desempleo o la jubilación. Y finalmente, duelos personales, entre los que encuentran la menopausia, la pérdida de autonomía por enfermedad, la emigración etc.

Las manifestaciones del duelo no son universales, sino que vienen mediadas por la cultura, y lo más importante, no podemos deducir nunca la intensidad del dolor privado a partir de  de las manifestaciones del duelo que vemos (ejemplo, las personas que más lloran, no tiene que ser las que más dolor experimentan).

El duelo es un proceso único, cada persona lo vive de una forma distinta, pero cuando lo compartimos, nos damos cuenta de que suele ocurrir de forma parecida. Los sentimientos que se suelen presentar son: tristeza, enfado, soledad, impotencia, insensibilidad, amargura etc.

Podemos hablar de duelos normales y de duelos complicados:

Duelo normal: Los síntomas aparecen cuando tiene lugar el fallecimiento, duran un tiempo (no establecido, puede ser varios años) y transcurrido este, rehacemos nuestras vidas.

Duelo complicado: Los síntomas pueden aparecer semanas o meses después, y estarán asociados a problemas graves de salud (depresión, problemas cardiacos, abuso de sustancias, reducción de la calidad de vida, aumento del riesgo de suicidio etc.)

 

¿Cuáles son las principales señales de alerta a tener en cuenta?

 

Resulta de utilidad, conocer algunas pistas que nos puedan señalar más rápidamente que la persona puede necesitar ayuda (Lazare, 1997)

  • Cuando la persona no pueda hablar del fallecido sin experimentar un dolor intenso y creciente.

 

  • Cuando algún acontecimiento relativamente poco importante desencadene un una intensa reacción emocional.

 

  • Cuando la persona que ha sufrido la pérdida, no quiera desprenderse de posesiones materiales que pertenecían al fallecido o se deshace inmediatamente después.

 

  • Cuando se realizan cambios radicales en el estilo de vida o se evitan a los amigos y/o miembros de la familia.

 

  • Cuando existen síntomas de depresión, marcados por la culpa o la baja autoestima.

 

  • Cuando tiene la necesidad de imitar a la persona fallecida o necesita compensar la pérdida identificándose con el fallecido.

 

  • Cuando presenta impulsos de hacerse daño.

 

¿Cuáles son algunos de los mitos que la sociedad tiene con el duelo?

 

  • MITO 1:EL TIEMPO LO CURA TODO: Hay personas que pueden tener serios problemas de salud si no trabajan el duelo.

 

  • MITO 2: DURA UN AÑO O SEIS MESES: El duelo es individual, si que se sabe que el primer año es duro, pero a veces el segundo año es peor. Hay personas que el primer año lo pasan en shock y después se dan cuenta de la realidad.

 

  • MITO 3: HAY QUE DESPEDIRSE DEL SER QUERIDO. No tiene ningún fundamento científico. Superar un duelo, no significa hacer solo una carta de despedida.

 

  • MITO 4: EL DOLOR ES MEJOR VIVIRLO EN SOLEDAD. A la larga, dificultan la salud psicológica de las personas.

 

  • MITO 5: LO IDEAL ES MANTENERSE OCUPADO. Es evidente que los seres humanos necesitamos seguir adelante, pero lo ideal es no dar demasiados consejos ni ordenes a la persona que está viviendo un duelo.

 

¿Qué beneficios tiene acudir a terapia?

 

Aunque el duelo sea un reacción normal y adaptativa, hay veces que los seres humanos necesitamos un acompañamiento psicológico para tratar algunos temas. Es cierto, que no estamos ante una enfermedad psicológica grave, pero si podemos actuar ante muchos factores de riesgo, que puedan evitar que el duelo se complique.

El asesoramiento psicológico puede tener muchos objetivos (Landa y García-García, 2007): Cuidar de que la persona elabore su duelo de la forma más natural y saludable posible, educar en proceso de muerte (tanto en  niños, adolescentes o adultos), detectar un duelo complicado, o incluso llevar el seguimiento de duelos crónicos con años de evolución y secuelas graves.

El objetivo de acudir a terapia es evitar problemas físicos y psicológicos. A veces, con una orientación personalizada sobre las facetas y los procesos del duelo, sobre el ajuste psicológico de los seres humanos, o sobre los miedos y los mitos infundados a los que estamos sometidos, podemos prevenir un mayor malestar emocional. También con  aclaraciones ante las dudas más habituales como: ¿es bueno llorar?, ¿es bueno ir al cementerio?, ¿es bueno hablar del fallecido?, ¿porque ahora tengo tantos miedos? podremos aprender a cuidar de nosotros mismos y conseguir unas buenas estrategias orientadas a la pérdida y el futuro.

Y tú, ¿Necesitas ayudas para recuperarte de un duelo?

 

 


Ana Morales y Sara Coca

Centro de Psicología Clínica PETTCA-GRANADA

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Bermejo, J.C. (2005). Estoy en duelo. Madrid: PPC.

Landa V, García-García J.(2007). Cuidados paliativos de Duelo. Fisterra. Guias Clínicas.

LAZARE, A. (1979). Outpatient psychiatry: Diagnostic and treatment. Baltimore.  Williams and Wilkens.

Payás, A. (2014). El mensaje de las lagrimas. Barcelona: Paidós.

Worden J.M (2004). El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia. Barcelona. Paidós.

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¿Quieres saber como intervenimos en los Trastornos de la Alimentación?

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCAs) son patologías persistentes en la conducta de alimentarse, que dan lugar a alteraciones en el consumo o absorción de los alimentos y que traen consigo un deterioro en el bienestar físico y psicosocial de la persona modificando, por tanto, su calidad de vida ( Fairburn y Walsh, 1995).

En el DSM-V aparecen recogidas tres grandes categorías de TCA: anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno por atracón, otro trastorno alimentario o de la ingesta especificado (la persona cumple síntomas de los trastornos de la conducta alimentaria pero no se corresponden con ninguno de los anteriormente citados: anorexia nerviosa atípica, bulimia nerviosa o trastorno por atracón (de baja frecuencia y/o duración limitada) y trastorno alimentario o de la ingesta de alimentos no especificado. En esta última categoría se incluyen aquellos casos que no cumplen todos los requisitos de las categorías anteriores

 

 

Pincha en esta imagen y podrás encontrar una presentacion sobre los principales síntomas de los Trastornos de la conducta Alimentaria.

 

La anorexia nerviosa se caracteriza por la restricción de la ingesta energética que conduce a un peso corporal significativamente bajo, el miedo intenso a ganar peso o convertirse en obeso y la alteración de la percepción de la imagen corporal.

En la bulimia nerviosa existe la presencia de atracones recurrentes de alimentos, conductas compensatorias inapropiadas para intentar bajar de peso (vómitos autoinducidos y abuso de laxantes y diuréticos, ejercicio excesivo) y al igual que en los casos de anorexia, una autoevaluación influida por peso y silueta.

 

Para saber mas sobre las conductas compensatorias te enlazamos en las siguientes imagenes a un par de articulos que pueden interesarte:

Vómitos autoinducidos: mala estrategia para adelgazar

Mitos sobre diuréticos y laxantes.

 

 

El trastorno por atracón se caracteriza por la presencia de episodios recurrentes de ingesta compulsiva (atracones de comida) donde la sensación de falta de control es la protagonista. Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los hechos siguientes:

  1. Comer mucho más rápidamente de lo normal;
  2. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno;
  3. Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente;
  4. Comer solo, debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere,
  5. Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.

 

En este enlace os dejamos un interesante articulo sobre el papel de la comida en el trastorno por atracón:

 

¿Cuáles son los FACTORES DE RIESGO más característicos de estas patologías?

Baja autoestima

Tendencia al perfeccionismo

Pensamientos obsesivos en relación a la comida, el peso o la figura.

Pensamientos rígidos en los que el peso se relaciona con la autoevaluación personal

Insatisfacción corporal

Burlas en la infancia a causa del peso y del cuerpo.

 

¿COMO TRABAJAMOS EN NUESTRO CENTRO?

Nuestra protocolo de intervención en TCAs lo hemos denominado METODO PETTCA, se trata de programa de intervención integral para el abordaje de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCAs) desde la Psicología Clínica. La orientación teórica que sustenta dicho programa es cognitivo-conductual, aunque en su desarrollo se utilizan aquellas herramientas que, naciendo desde modelos teóricos distintos, y con las necesarias adaptaciones, han demostrado su utilidad en nuestros estudios. Creemos en la vital importancia del vinculo terapéutico por lo que nuestro compromiso con los aspectos éticos de la intervención, así como con el bienestar y confiabilidad de los y las pacientes durante todo el proceso es prioritario para nosotras.

 

¿EN QUÉ SE BASA SU DISEÑO?

En la investigación realizada por nuestro equipo de investigación durante 10 años sobre la eficacia de distintas intervenciones en trastornos de la conducta alimentaria, así como en los resultados de su aplicación en la práctica clínica.

 

EN RELACIÓN A SU EFICACIA

Este programa de intervención aplicado en más de 100 casos de afectadas/os por TCAs, mostrando una eficacia muy superior a la de otros programas existentes, que maximiza el éxito terapéutico y minimiza el riesgo de recaídas en casos con seguimientos superiores a los 7 años.

La aplicación y puesta en marcha de este método está basada en un diseño concreto y estructurado, aunque personalizable a cada caso, de la intervención, por lo que su implantación y desarrollo con pacientes de TCAs, requiere de una formación específica por parte del profesional que lo aplique.

Tras este proyecto encontramos al Grupo de Investigación MÉTODO PETTCA, grupo formado por profesionales de la práctica clínica que desarrollan su labor especializada en el abordaje de los TCAs en centros de Granada y Madrid. Las investigadoras y psicólogas Patricia Boldú de Luelmo, Sara Coca Arco y Ana Morales Carmona, coordinadas por la Psicóloga Clínica Sonia Villar Rodríguez, trabajan ya en las futuras mejoras del programa para una continua maximización de su utilidad clínica, así como en otros proyectos de investigación relacionados con la intervención en estas, y otras, difíciles patologías.

De entre los distintos proyectos de investigación que estamos desarrollando actualmente entorno a los Trastornos de la Conducta Alimentaria podemos destacar el desarrollo de una aplicación para móviles que sirva de soporte a pacientes y profesionales, ampliando el vinculo terapéutico a los espacios personales y vida diaria de los y las pacientes.

 

Puedes descargarte de forma gratuita nuestra app desde Play Store para móviles con sistema operativo Android:

Vídeo explicativo sobre el uso de la aplicación: https://www.youtube.com/watch?v=4UsMhFP56KA&feature=youtu.be

 

Tienes cualquier duda o consulta que realizarnos, escríbenos un email, o llámanos por teléfono, y resolveremos cualquier consulta de forma rápida y personalizada.

 

 

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Infertilidad…

Cuando la pregunta ¿y para cuándo los niños? se convierte en una pesadilla

 

El problema de la infertilidad está cada vez más presente en las sociedades desarrolladas, no sólo por el aumento de las personas que la padecen sino por los grandes avances que se han producido en el campo de la reproducción asistida. Se predice que debido a los patrones de vida y las repercusiones que tiene la infertilidad en la sociedad, pueda convertirse en un problema social de primera magnitud en unos años (Llavona, 2008).

 

Cuando una persona o pareja decide dar el paso de tener hijos se experimentan un sinfín de emociones: ilusión, miedos (¿saldrá todo bien? ¿seré capaz?), entusiasmo… Pero en muchos otros casos el proceso se convierte en un largo camino cargado de malas noticias, frustración, impaciencia e indignación.

 

Los problemas de fertilidad han sido tratados habitualmente en sus dimensiones biomédicas. Sin embargo, estos problemas cada día exigen una mayor intervención de equipos interdisciplinares ya que las dificultades para tener hijos no se asocia únicamente a las limitaciones orgánicas. Según algunos estudios, el 15% de las causas de infertilidad tiene un origen desconocido desde el punto de vista médico (Jeraro, Moreno-Rosset, Antequera y Flores, 2008). Y aunque se encuentren causas orgánicas en un 80% de los casos, no es posible separar la parte médica del estado psicológico del que lo padece. Desde 2005, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) reconoce el papel relevante del psicólogo y cuenta con el Grupo de Interés de Psicología con el objetivo de incrementar el conocimiento y comprensión de los aspectos psicológicos y emocionales implicados en la salud reproductiva, tanto por parte de los especialistas implicados como de los pacientes.

 

Se considera infertilidad, cuando una pareja tiene dificultades para lograr la gestación tras un año de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos. La Organización Mundial de la Salud incluye a la infertilidad dentro de los enfermedades crónicas. Pero es evidente que tiene ciertos matices: no afecta a la funcionalidad de ningún órgano, no impone limitaciones físicas a los que la padecen, no presentan sintomatología y no existe una amenaza real para la propia vida (Antequera, Moreno-Rosset, Jenaro y Ávila, 2008). Por ello, muchas personas no son conscientes de que la padecen hasta que tienen el deseo de tener hijos.

 

Con la llegada de la tecnología de reproducción asistida muchas de estas personas consiguen el deseado embarazo mediante la ayuda de la inducción a la ovulación, la inseminación artificial (con semen de la pareja o con semen de donante), la fecundación in Vitro (con semen de la pareja, semen de donante, o con donación de ovocitos). Con estas técnicas también se ha conseguido que mujeres sin pareja masculina, ya sean homosexuales o mujeres que desean afrontar la maternidad de manera individual puedan quedarse embarazadas.

 

Epidemiología y causa de la infertilidad

 

Afecta a un 15% de la población en edad reproductiva de los países occidentales, por lo que 1 de cada 6 parejas presentan problemas para tener descendencia. Estas cifras están en evolución creciente.

 

Los estudios han hallado que la infertilidad en 25-40% de las parejas obedece a una causa masculina (problemas de erección, eyaculación, menor concentración de espermatozoides, menor porcentaje de movilidad y mayor porcentaje de morfología anómala, entre otras), mientras que en 45-50% recae la responsabilidad en la mujer (problemas en el endometrio, síndrome del ovario poliquístico, trastornos de ovulación, mala calidad de los óvulos, obstrucción de las trompas…) y aproximadamente en 15% se cataloga como infertilidad por causas desconocidas, no encontrándose ningún factor que explique la imposibilidad de tener hijos después de una investigación completa.

 

En más de la mitad de las pacientes que consultan por infertilidad está presente el factor cronológico. La fertilidad humana varía con el tiempo, y las probabilidades de embarazo (tanto de manera natural como con técnicas de reproducción asistida) descienden con la edad. La capacidad reproductiva de la mujer presenta su máxima fecundidad entre los 20 y 30 años, debido a la reserva ovárica (combinación resultante del número de óvulos y de la calidad de los mismos). Todas las mujeres cuentan con un número limitado de óvulos en su cuerpo, pero lo importante no es sólo la cantidad sino también si están más o menos preparados para convertirse en embriones una vez sean fertilizados. Uno de los grandes cambios sociales que está afectando a la infertilidad es la incorporación de la mujer a la vida laboral, que ha generado que se retrasen las gestaciones debido a las dificultades de conciliar la vida familiar y profesional. En estos momentos hay un incremento de lo que se denomina “edad reproductiva social” que está en conflicto con la “edad reproductiva biológica”.

 

Problemas asociados a la infertilidad

 

La infertilidad no constituye en si misma una psicopatología (Moreno-Rosset, 2000), sin embargo en algunos casos llega a producir un impacto emocional tan fuerte que ocasiona problemas psicológicos graves. El proceso que supone afrontar un diagnóstico de infertilidad, someterse a repetidas pruebas y técnicas de reproducción asistida supone un proceso largo y estresante que sitúa a las personas que lo padecen en riesgo de desarrollar problemas emocionales y de desajuste ( Fassino, Pierò, Boggie, Piccioni y Garzaro, 2002). La frustración y la ansiedad que genera el no poder tener hijos puede provocar una gran tristeza, desesperación, desesperanza, impotencia y una gran sensación de pérdida y vacío. Un sentimiento común es la culpabilidad, se culpan a ellos mismos por haber retrasado el momento de ser padres, puede haber acusaciones a la pareja como causante de la infertilidad, o a los médicos si no se llega al resultado deseado.

 

Esos sentimientos afectan al estado de ánimo produciendo cambios en su comportamiento, como desinterés por las actividades diarias, cansancio, malestar, ganas de llorar y se aíslan socialmente. Este aislamiento viene por el miedo a enfrentarse a preguntas desafortunadas como: ¿ y para cuándo los niños?, ¿cuándo me vas/vais a hacer abuelo/a?, ¿no lo habéis conseguido aún?, ¿de quién es el problema?. También muchas parejas dejan de relacionarse con otras parejas con niños, porque esas situaciones les recuerdan lo que ellos viven con tanto dolor. En ocasiones, además del aislamiento social, también suele aparecer un aislamiento personal, focalizándose tanto en el objetivo de ser padres que abandonan otros proyectos vitales.

 

Si se tiene relación de pareja, es muy frecuente que aparezca miedo a perder la relación debido a no cumplir con las expectativas del otro/a de tener un hijo o por no saber enfrentar conjuntamente este problema. El impacto en la pareja será más intenso dependiendo de la estabilidad de la pareja, la comunicación que haya entre ambos y las estrategias de solución de problemas que suelan utilizar. Algunos autores sugieren que los problemas de comunicación de la pareja aparecen cuando no expresan sus sentimientos respecto a la infertilidad y cuando no comparten la misma visión respecto al problema (Pash y Chriestensen, 2000). Por lo que es frecuente encontrar que uno de los cónyuges no exprese sus emociones y las reprima para proteger al otro miembro de la pareja , siendo esto visto por el otro como una muestra de desinterés que aumenta la angustia y tensión entre ellos (Flores, Jenaro y Moreno, 2008).

 

La sexualidad también se ve afectada, al asociar las relaciones sexuales a un acto obligado, y programado. La relación sexual está enfocada a la búsqueda de embarazo, eliminándose así la espontaneidad y naturalidad, y como consecuencia se experimenta una pérdida de satisfacción y placer (Moreno-Rosset, 1999). En ocasiones pueden desarrollarse a partir de este momento, trastornos sexuales.

 

El desgaste en el proceso de la reproducción asistida afecta tanto a aspectos emocionales, sociales, físicos y económicos.

 

¿Cuándo pedir ayuda?

 

Como hemos comentado no todas las parejas con problemas de fertilidad lo viven de igual manera, muchas de ellas son capaces de afrontar la situación y presentan recursos y estrategias adaptativas ante el problema. Por ello, desde el Centro de Psicología Pettca- Granada queremos exponeros cuándo sí sería necesario obtener ayuda profesional.

 

  • Cuando los niveles de estrés superen a la persona. Reducir el estrés durante un tratamiento de infertilidad por sí solo no va a resultar en un embarazo, pero el aprender estrategias para tolerarlo ayuda a tomar decisiones más racionales y a mejorar el bienestar general.

 

  • Las emociones de desánimo, negación , culpabilidad, ansiedad y miedo a fracasar sean intensas. Es muy importante que las personas que lo padecen se sientan libres a la hora de expresar sus emociones, sin tabúes ni juicios de valor.

 

  • Se detecte un desajuste emocional ante el problema de la infertilidad.

 

  • Se carezcan de estrategias de afrontamiento adecuadas para hacer frente a la situación.

 

  • Exista una baja tolerancia a la frustración o fracaso.

 

  • El problema esté afectando a la comunicación de la pareja y a la interacción entre ambos.

 

  • Se experimente una sensación de pérdida de control.

 

  • La infertilidad esté generando problemas sexuales, alteraciones en el deseo/placer en la pareja o disfunciones sexuales

 

  • Se esté obsesionado con el tema de tener hijos y se dejen de hacer actividades que antes hacía.

 

  • Exista un problema psicológico previo, ya que esta situación puede agravarlo. Si existió en un pasado algún trastorno psicológico puede estar en riesgo de volver a manifestarse.

 

  • Se carezcan de habilidades para solucionar conflictos en la relación de pareja derivados de la infertilidad.

 

  • Se haga difícil la posibilidad de un futuro sin hijos.

 

Ana Morales y Sara Coca

www.granadapsi.com

 

Referencias:

Jenaro, C., Moreno-Rosset, C., Antequera, R. y Flores, N. (2008). La evaluación psicológica en infertilidad: El “DERA” una prueba creada en España. Papeles del Psicólogo, 29(2), pp. 176-185.

Moreno-Rosset, C. (2000). Factores psicológicos de la infertilidad. Madrid: Sanz y Torres.

Flores, N., Jenaro, C. y Moreno-Rosset, C. (2008). Terapia de pareja en infertilidad. Papeles del Psicólogo, 29(2), pp. 205-212.

Pasch, L. A. y Christensen, A. (2000). Couples Facing Fertility Problems. En K.B. Schmaling y T.G. Sher (Eds.), The Psychology of Couples and Illness: Theory, research & Practice (pp. 241-267). Washington DC: American Psychological Association.

Moreno-Rosset, C. (1999). La Psicología al servicio de la Reproducción Asistida. Boletín de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), 8 (2), 2-6.

Llavona, M. (2008). El impacto psicológico de la infertilidad. Papeles del Psicólogo, 29(2), pp. 158-166.

Parada Muñoz, L. M. (2006). Infertilidad y pareja: construcciones narrativas como horizonte para la intervención. Perspectivas en Psicología,2(1), 149-158.

Antequera, R., Moreno-Rosset, C., Jenaro, C.y Ávila, A. (2008). Principales trastornos psicológicos asociados a la infertilidad. Papeles del Psicólogo, 29(2), pp. 167-175.

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MINDFULNESS: UNA FORMA DISTINTA DE VIVIR EL DÍA DÍA

 

El cerebro humano consume entre un 20 y un 25 % del oxígeno y del riego sanguíneo de todo nuestro organismo. Estos elevados recursos son los necesarios debido a la complejidad cognitiva (realizar cuentas o leer este mismo artículo), sin embargo, este gasto apenas disminuye cuando “no hacemos nada”. La explicación es que nuestra mente siempre está activa, y la mayoría del tiempo está inmersa en un discurso interno que comenta todo lo que nos rodea.

Vamos a comprobarlo, cierra los ojos y no tardarás ni unos segundos en divagar y generar pensamientos. Al principio serán evaluativos ( “qué tontería el cerrar ahora los ojos”), y luego vendrá el diálogo habitual entre nosotros mismos sobre cosas que nos preocupan (“ tengo que estudiar para el examen de mañana”, “ estoy cansada de que mi hijo me hable así”…). Este diálogo interno activa sobre todo estructuras frontales del cerebro y es la causa del elevado consumo de oxígeno. A este proceso se le llama Default Mode Network (DMN,Red neuronal por defecto). Lo que se descubrió fue que la mente de las personas que llevan años meditando no funciona así y que su DMN era diferente. Cuando la mente no tenía una tarea específica y no hacía nada, no tenían este discurso interno sobre uno mismo sino que la mente se centraba en las sensaciones corporales y sensoriales, es decir, su mente podía descansar cuando no hacían nada.

La mayoría de nosotros estamos inmersos en el futuro, posponiendo nuestro bienestar y nuestros momentos de ocio. Continuamente estamos esperando al fin de semana, al puente que llega, a las vacaciones, a cuando acabemos de estudiar, a cuando encontremos trabajo, a cuando tengamos piso, a cuando nos jubilemos… No tenemos por qué esperar a que suceda todo esto para empezar a disfrutar, Ya lo dice el cantante Macaco en su canción:” Presente, puerto presente.”

En este artículo explicaremos qué es y qué no es el mindfulness, cuáles son sus usos y beneficios y la actitud con la que se realiza.

 

La relación de la psicología con mindfulness se inicia en el siglo xx, sin embargo, no es hasta este siglo cuando ha tenido mayor aceptación adentrándose en la corriente principal de la cultura occidental e influyendo en una amplia variedad de contextos, no sólo en la psicología, sino también en la medicina, la educación y el mundo de la empresa.

El #mindfulness consiste en ser plenamente conscientes de lo que ocurre en el momento presente. El vivir en el aquí y en el ahora. Sin embargo, mindfulness no es meditación como muchos piensan, la meditación sólo es una de las técnicas más utilizadas. Se pueden alcanzar elevados niveles de mindfulness sin meditar, como por ejemplo practicando ejercicios con atención plena.

La mente tiende a divagar continuamente, con un incesante y agotador diálogo interno, en el que analiza las discrepancias entre “cómo son las cosas y cómo nos gustaría que fuesen”. Mindfulness no es dejar la mente en blanco, la mente siempre genera pensamientos, sino hacerse consciente del proceso del pensamiento y de las emociones, pero no dejar de pensar o sentir.

Desde el mindfulness, no se aspira a reprimir las emociones, sino a reconocerlas y desarrollar herramientas que nos permitan gestionarlas adecuadamente. De esta forma, asumimos un papel activo a la hora de cuidar de nosotros mejorando nuestro bienestar global.  Puede ayudarnos a ver con más claridad nuestra experiencia y ayudarnos a elegir una respuesta más apropiada, eligiendo el modo en el que vamos a responder a situaciones estresantes.

Según la base del mindfulness hay dos grandes formas de funcionar a nivel mental: el MODO HACER (el que normalmente utilizamos, basado en tener un objetivo o algo que solucionar) y el MODO SER (caracterizado por no tener un objetivo ni ninguna motivación, siendo una forma de evitar las expectativas que distorsionan la realidad). Por lo tanto, cuando se practica mindfulness se debe de hacer sin buscar nada a cambio, solo estar abierto a la experiencia.

Cuando realizamos mindfulness nuestra actitud debe de ser de aceptación, paciencia y voluntad. Por lo que no hay que esperar nada de la práctica, no juzgarla (que no aparezcan juicios del tipo bueno/malo, me gustó o no) ya que sería un pensamiento conceptual y no centrado en la simple experiencia. Sin embargo, todo lo que aparezca en la mente está bien por lo que no debes de juzgarte por ello y aceptarlo sin rechazar nada. Es un error pensar que si nos distraemos ya hemos perdido mindfulness cuando ese momento es el más importante al darnos cuenta de ello y haciendo que vuelva nuestra atención.

El mindfulness no vale para todo, ya que sus indicaciones son precisas y basadas en la evidencia científica. Por ejemplo, se ha demostrado útil como herramienta de apoyo en el tratamiento de los efectos de las psoriasis, la prevención de recaídas en la depresión, el tratamiento de adicción a las drogas, y el aumento de la calidad de vida de quienes se enfrentan a un tratamiento de cáncer de pecho y de próstata.

Debemos de tener en cuenta que cuando se emplea como herramienta psicoterapeutica debe de ser administrada exclusivamente por un profesional de la psicología.

 

Sara Coca Arco y Ana Morales Carmona

Psicologas. granadapsi.com


Bibliografía de referencia:

Cayoun, B.A. (2013) Terapia cognitiva conductual con Mindfulness integrado. Desclée de Brouwe: Bilbalo

Garcia Campayo, J y Demarzo, M. (2015) Mindfulness Curiosidad y aceptación. Siglantana.

Eifert, G.H. y Forsyth, J. (2014). La terapia de aceptación y compromiso para trastornos de ansiedad. Mensajero: Bilbao.

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POKEMON GO ¿AFICIÓN O ADICCIÓN?

 

¿Quién no ha oído hablar del juego de moda? Pokemon Go ha conseguido todos los récord, tan solo en la primera semana registraba en la App Store alrededor de 7,5 millones de descargas. Se habla de él en todos los grupos de amigos, en las redes sociales e incluso en los informativos.

Seguro que a estas alturas ya conoces todas las peculiaridades o recomendaciones de este juego basado en la realidad virtual. Si quieres saber si para ti es una afición o una adicción, ¡sigue leyendo!

¿Qué es una afición?

Una afición es una atracción hacia algo o alguien; también puede referirse al empeño que se pone en algo. Se refiere a una actividad que se realiza habitualmente por gusto y en los tiempos de ocio.

Las aficiones son imprescindibles en el desarrollo psicológico de cada uno de nosotros. La realización de las mismas genera una mejor autoestima, estado de relajación y desconexión.

¿Cuáles son los beneficios de tener una afición?

  • Nos desconectan de la rutina diaria, del estrés y la ansiedad
  • Ayudan a la salud mental, combatiendo la depresión y el nerviosismo
  • Fomentan la disciplina y la creatividad
  • Mejoran la vida social y por lo tanto la calidad de vida
  • Evitan el sedentarismo, la soledad, el aislamiento
  • Fomentan la salud física y emocional, y el disfrute.

¿Qué es una adicción?

Aunque inicialmente asociamos la adicción al consumo de sustancias tóxicas, lo cierto es que este término va más allá, definiéndose como un hábito desmedido a ciertos comportamientos o juegos. Algunas conductas o hobbies, saludables a priori, pueden convertirse en un problema de adicción según la frecuencia, intensidad, tiempo o dinero que invertimos en ellas.

El elemento esencial de todos los trastornos adictivos es la falta de control,es decir, al comienzo son placenteras pero luego van ganando terreno entre las preferencias hasta llegar a dominar la vida de la persona.

Como ocurre en las adicciones al consumo de sustancias tóxicas, las personas adictas a determinada conducta (juegos de azar, redes sociales, juegos virtuales, compras…) experimentan, cuando no pueden llevarla a cabo, un síndrome de abstinenciacaracterizado por un profundo malestar emocional (estado de ánimo disfórico, insomnio, irritabilidad e inquietud psicomotora).

Normalmente los comportamientos se vuelven automáticos, activados por las emociones e impulsos, con pobre control cognitivo. La persona que lo padece no suele ser consciente de su problema y se deja llevar por la gratificación inmediata sin ver las consecuencias que le puede acarrear.

¿Quiénes son más proclives a padecer eso?

El perfil típico suele ser el de personas:

  • Con escaso apoyo familiar
  • Con pobres relaciones sociales
  • Impulsivas
  • Estado de ánimo depresivo
  • Personalidad vulnerable debido a presiones de grupo
  • Bajo situaciones de estrés (fracaso escolar, frustraciones afectivas, competitividad etc)
  • Insatisfacción personal
  • Buscadores de emociones fuertes

¿Cuáles son algunas de las señales de alarma?

Las principales señales de alarma que denotan una adicción :

  • Reducir las horas de sueño para dedicarlas exclusivamente al mundo virtual.
  • Descuidar otras actividades importantes como el contacto con la familia, relaciones sociales, estudio o cuidado de nuestra salud.
  • Recibir quejas de nuestro entorno cercano sobre el uso desmedido de nuestro “hobbie”.
  • Pensar constantemente en conectarnos a la red, y sentirnos irritados cuando no tenemos posibilidad.
  • Perder la noción del tiempo estamos conectados.
  • Mentir sobre el tiempo real que hemos pasado en la red.
  • Bajar nuestro rendimiento escolar o laboral paulatinamente.

¿Cómo podemos solventar estos problemas?

En la mayoría de los casos, las personas que padecen alguna adicción no siguen ningún tratamiento, negando que exista un problema o pensando que desaparecerá con el paso del tiempo por sí mismo.

De forma general, los problemas personales pueden ser causa y consecuencia de una adición, ya que los motivos por los que una persona mantiene dichas conductas son olvidar los problemas y la falsa sensación de control en el mundo virtual. Probablemente se trate de una relación circular: algunas dificultades personales facilitan la adicción, pero ésta acaba por agravar los problemas preexistentes.

Como en cualquier tratamiento psicológico,se debe de tener en cuenta que cada persona es única y el plan de intervención será personalizadoa cada caso en concreto. El objetivo sería restablecer y mejorar las áreas importantes de su vida identificando las prioridades y mejorando sus relaciones familiares y sociales para paliar la soledad

¡Caza a todos los pokemon y disfruta mucho jugando pero sin dejar de lado el mundo real!

 

 

 

 

DISFRUTAMOS DE UNA AFICIÓN SUFRIMOS UNA ADICIÓN
La actividad nos deja tiempo para trabajar y estudiar sin distracciones. Dejamos de lado actividades con amigos que antes nos gustaban.
 Podemos compartirla con familia, amigos o pareja  Sufrimos cambios de humor cuando no le dedicamos el tiempo que nos gustaría.
 Controlas el tiempo que le dedicas.  Pasar tiempo sin esa actividad nos pone nerviosos y agresivos.
Disfrutas de la actividad sin dejar de lado a  tus seres queridos. Nos cuesta conciliar el sueño.
 Siempre nos proporciona placer, incluso aunque no la realicemos en varios días.  Al principio nos proporcionaba placer, después, soledad y aburrimiento.
 Disfruto con los cinco sentido de lo que hago en el momento presente.  Planificamos nuestra vida entorno a esa actividad.

 

Referencias

 

Asociación de Academia de la Lengua Española, (www.rae.es)

Casado Esquius, Ll. (2002). Aprender a organizar el tiempo. Paidós.

Lizeretti, N. P. y Rodríguez, A. (2011). La inteligencia emocional en salud mental: Una revisión. Ansiedad y Estrés, 17, 233­253.

Griffiths, M. ( 2000). Does Internet and computer “addiction” exist? Some case study evidence. Ciberpsychology & Behavior;3: 211­218.

Choliz, M., Echeburua, E. y Labrador, F.J. (2012). Technological addictions: Are these the new addictions? Current Psychiatric Reviews ;8: 290­291.

Gossop, M. (1989).Relapse and addictive behaviour. London: Routledge.

Young, K. (1998). Internet Addiction: The emergence of a new clinical disorder. Cyberpsychology & Behavior ; 1: 237­244.

Davis, R.A. (2001). A cognitive­behavioral model of pathological Internet use. Computers in Human Behavior; 17: 187­195.

Echeburúa, E. y Requesens, A. (2012). Adicción a las redes sociales y nuevas tecnologías en niños y adolescentes. Guía para educadores. Madrid :Pirámide.

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Tu hijo/a quiere perder peso este verano… ¿una señal de alarma?

MADRES/PADRES ¿Qué debemos de tener en cuenta si nuestro hijo/a quiere perder peso?

En primer lugar señalar que el siempre hecho de que nos pidan ayuda para algo que está tan de  moda es una buena señal. Eso quiere decir que afortunadamente tenemos una buena comunicación con ellos en temas relacionados con la salud, así que no es conveniente preocuparse, pero si “ocuparse” del posible problema.

Es muy importante que averigüemos los motivos por los que nuestros hijos se han planteado esa decisión. Entre ellos podemos destacar como mas usuales:

– Mi amiga está a dieta y yo no.

– La ropa me está pequeña con respecto al año pasado

– Quiero ir de viaje con mis amigos y me avergüenza mi físico

– Mis amigas/os se han dado cuenta de que he cogido peso.

 

Estos pueden ser algunos de los motivos ocultos por los que un/a adolescente quiere urgentemente perder peso.  Lo más importante es darles la oportunidad de que nos cuenten las razones por las que creen que “deben” o “necesitan” perder peso. Esto no es tarea fácil, la mayoría de las veces les cuesta reconocer el motivo oculto, o los pensamientos que les lleva a ello.

Bajo el concepto de salud, padres y madres pueden caer en la trampa de “creer” que  bajar de peso puede ser el camino para sentirse más a gusto consigo mismo/a.  Tanto el canon de belleza como los modelos irreales mostrados en televisión hacen que los/as adolescentes asocien el culto al cuerpo con el éxito en la vida. Son los padres y madres quienes pueden asumir la responsables de enseñar que  esa asociacion entre “peso y exito personal” no  tiene nada que ver con la realidad.

 

¿qué podemos hacer?

  • Asesorarnos muy bien con profesionales, nunca dejarnos llevar solamente por la información que vemos en las redes sociales.
  • Estar muy atentos al estado de ánimo de nuestros hijos antes, y durante, los cambios alimenticios. Por ejemplo, pueden estar más cansados, dormir en exceso, presentar cambios bruscos de actitud, irritabilidad, susceptibilidad etc.
  • Hablarles sobre los cambios corporales propios de su edad y etapa de desarrollo, asi como  de lo irreal de las comparaciones con sus amigos.
  • No hacer en casa comentarios sobre dieta, peso, calorías etc. Siempre hablar de variedad en la alimentación como forma de alcanzar un estado fisico saludable y equilibrado.

Si estos consejos no funcionan y vemos que algo va mal, no dudarlo ni un momento y consultar con  especialistas.

 

Nuestra motivación y nuestras metas personales no pueden estar basadas en el número de la báscula.

Normalmente, y sobre todo los/as adolescentes, quieren resultados rápidos y sin esfuerzo, y es en estas fechas, cuando mas exponemos nuestro cuerpo a la mirada de los demas, cuando podemos detectar la aparicion súbita de malestares asociados a la propia imagen corporal.

La prevención con un buen tratamiento psicoeducativo hacia la autoestima y la imagen corporal son la clave para evitarles obsesiones que dominen sus vidas.

 

Ana Morales Carmona y Sara Coca Arco

Psicologas especialistas en Trastornos de la Conducta Alimentaria

granadapsi.com

 

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¿A quien contar que tenemos un Trastorno de la Alimentación (TCA)? Orientación a padres/madres.

 

¿A qué personas se le debe de contar que mi hijo/a padece un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)  y acude al psicólogo?

 

Esta es una de las preguntas que todas las familias nos plantean cuando empezamos un tratamiento para los trastornos de alimentación.

En la mayoría de las ocasiones, las pautas que los profesionales recomendamos están enfocadas a reducir algunos factores de la ansiedad que los afectados tienen cuando se sientan en la mesa.

TCA, anorexia, bulimia

El paciente tiene derecho a decidir.

Es probable que la persona tenga que comer en un entorno más controlado, guardar unos reposos, tapar algunos espejos de la casa o controlar el acceso a la cocina. Esto puede parecer algo raro e inexplicable para los familiares y amigos, por tanto ¿qué debemos contar en esta nueva situación?

En algunas ocasiones es imposible ocultar que “algo pasa”, por lo que siempre recomendamos que contemos el problema solamente a las personas más cercanas e importantes de la familia, sobre todo AQUELLAS QUE PUEDAN AYUDARLE. Pero sin duda, lo más importante de todo, es contar con la aprobación de la persona afectada.

Actuar a sus espaldas, sin su consentimiento y ocultándole cosas solo aumentará su malestar y podrá sentirse juzgado/a. Él o ella deben de ser partícipes en la toma de decisiones de todo su tratamiento y tener un papel activo, y este punto es uno muy importante para que exprese su opinión.

Este tipo de decisiones no debe de tomarse impulsivamente, sino que debe formar parte del proceso psicoeducativo de la terapia (Valoración de pros y contras) así como de la toma de conciencia de la enfermedad del paciente, por lo que debe hacerse con cautela.

La familia, junto con el paciente y su psicólogo/a especialista en TCA, valorarán la importancia de contarlo a determinadas personas, el objetivo concreto que tiene en el tratamiento así como el modo de hacerlo y la información exacta que podemos dar.

Es recomendable llevarlo de manera discreta, SIN AVERGONZARNOS DE LOS SÍNTOMAS de la enfermedad, porque recordemos que es una enfermedad, no buscada ni deseada por el paciente.

TCA, anorexia, bulimia

Vivimos en la sociedad de las etiquetas. TCA

Vivimos en la sociedad de las etiquetas, por lo que para eliminar esta connotación negativa, es recomendable evitar (dentro de lo posible) decir: tengo anorexia, tengo bulimia. Lo mejor es hablar de problemas de ansiedad con la comida, recomendaciones de mi psicólogo/a y sobre todo, dejar claro que la única forma que tenemos para que nos ayuden es hablar sobre otros temas distintos a la comida, el peso o la figura corporal.

Nuestra recomendación principal es que sea la propia persona afectada la que cuente lo que le pasa. Recordemos que es un proceso de terapia largo, y que debemos de trasmitir confianza  y seguridad.

 

Sara Coca Arco Y Ana Morales Carmona

Centro de Psicología Clínica PETTCA-GRANADA

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Teoría Triangular del Amor de Robert Stemberg

¿Qué tipo de relación tienes?:

Teoría Triangular del Amor de Robert Stemberg

 

 En estas fechas escuchamos y leemos frases en las que el amor es el gran protagonista, pero…¿qué sabemos de él? ¿Que características debe de tener una relación? ¿Hay etapas? ¿Es duradero? ¿Sólo hay una manera de amar?

Robert Stemberg es un psicólogo estadounidense que contestó a todas esas preguntas con su Teoría triangular del Amor. En ella expone que existen 7 tipos de amor dependiendo de la combinación de tres dimensiones:

Intimidad: son los sentimientos de cercanía entre ambas partes, el vínculo, la conexión y la autorrevelación. Sería trianguloel grado de comunicación y apoyo emocional de la pareja.

Pasión: es un intenso deseo de unión con el otro, expresión de deseos y necesidades. Se refiere al sexo, la excitación y la atracción física.

Compromiso: es la decisión de amar al otro miembro de la pareja, de permanecer unidos y superar las adversidades que surjan en la relación.

Los tres componentes se ilustran en un vértice del triángulo. Según Stemberg, una relación basada en un solo elemento es menos probable que se mantenga que una basada en dos o en los tres.

No hay relaciones iguales ni una única manera de amar. Los tipos de amor que nos sugiere Stemberg son los siguientes:

1.-Cariño : Lo esencial es la intimidad. En estas relaciones hay un gran vínculo y cercanía con la otra persona pero no pasión ni compromiso a largo plazo.

2.-Encaprichamiento: Es lo que comúnmente se entiende como “Amor a primera vista”, pero sin intimidad ni compromiso, este amor puede desaparecer en cualquier momento. Así es como se inician muchas relaciones de pareja, llegando a completarse después con más componentes. La pasión es el componentes que más rápido se desarrollar pero también el que más rápido se desvanece.

3.-Amor Vacío: En este tipo de amor existe una unión por compromiso pero la pasión y la intimidad no aparecen. No sienten nada el uno por el otro pero hay una sensación de respeto y reciprocidad. En algunas culturas o en la nuestra hace unos años, se llevaban los matrimonios de conveniencia, donde las relaciones que predominaban eran de este tipo. En ocasiones se mantienen los matrimonios o parejas por cuestiones ajenas al tipo de relación, como por motivos económicos, sociales o familiares.

4.-Amor Romántico: Las parejas románticas están unidas emocionalmente (intimidad) y físicamente, mediante la pasión. Se trata de un amor pasional, lleno de contenidos emocionales y de comunicación, pero que nunca llega a “firmarse el acuerdo” de tener un proyecto en común o una relación.

5.-Amor Sociable: Es frecuentemente encontrado en matrimonios en que la pasión se ha ido, pero hay un gran cariño y compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que compartes tu vida, pero sin deseo sexual ni físico. Es más fuerte que el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso. El amor que se encuentra en la familia es una forma de Amor Sociable, así como en profundos amigos, que pasan mucho tiempo juntos en una relación sin deseo sexual.

6.-Amor Fatuo (Vano): Se da en relaciones en que el compromiso es motivado en su mayoría por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad.

7.-Amor Consumado: Es la forma completa del amor, donde los tres componentes se dan a la vez. Representa la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan. Sin embargo, Sternberg señala que mantener un amor consumado puede ser aún más difícil que llegar a él. El amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, se puede convertir en un amor sociable. El equilibrio es importante para que una relación amorosa trascienda. El amor consumado no se refiere a que la relación sea perfecta ni mucho menos, también tiene altibajos pero en él están presentes esos principios inquebrantables.

Lo importante es que sea cual sea el tipo de amor que tengamos, traduzcamos los componentes del amor en acciones.

cuidados

“Sin expresión, hasta el amor más grande puede morir” (Stemberg)


Referencias:

Stemberg, R.J. (1988). El triángulo del amor: intimidad, pasión y compromiso. México: Paidós.

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