¿A quien contar que tenemos un Trastorno de la Alimentación (TCA)? Orientación a padres/madres.

 

¿A qué personas se le debe de contar que mi hijo/a padece un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)  y acude al psicólogo?

 

Esta es una de las preguntas que todas las familias nos plantean cuando empezamos un tratamiento para los trastornos de alimentación.

En la mayoría de las ocasiones, las pautas que los profesionales recomendamos están enfocadas a reducir algunos factores de la ansiedad que los afectados tienen cuando se sientan en la mesa.

TCA, anorexia, bulimia

El paciente tiene derecho a decidir.

Es probable que la persona tenga que comer en un entorno más controlado, guardar unos reposos, tapar algunos espejos de la casa o controlar el acceso a la cocina. Esto puede parecer algo raro e inexplicable para los familiares y amigos, por tanto ¿qué debemos contar en esta nueva situación?

En algunas ocasiones es imposible ocultar que “algo pasa”, por lo que siempre recomendamos que contemos el problema solamente a las personas más cercanas e importantes de la familia, sobre todo AQUELLAS QUE PUEDAN AYUDARLE. Pero sin duda, lo más importante de todo, es contar con la aprobación de la persona afectada.

Actuar a sus espaldas, sin su consentimiento y ocultándole cosas solo aumentará su malestar y podrá sentirse juzgado/a. Él o ella deben de ser partícipes en la toma de decisiones de todo su tratamiento y tener un papel activo, y este punto es uno muy importante para que exprese su opinión.

Este tipo de decisiones no debe de tomarse impulsivamente, sino que debe formar parte del proceso psicoeducativo de la terapia (Valoración de pros y contras) así como de la toma de conciencia de la enfermedad del paciente, por lo que debe hacerse con cautela.

La familia, junto con el paciente y su psicólogo/a especialista en TCA, valorarán la importancia de contarlo a determinadas personas, el objetivo concreto que tiene en el tratamiento así como el modo de hacerlo y la información exacta que podemos dar.

Es recomendable llevarlo de manera discreta, SIN AVERGONZARNOS DE LOS SÍNTOMAS de la enfermedad, porque recordemos que es una enfermedad, no buscada ni deseada por el paciente.

TCA, anorexia, bulimia

Vivimos en la sociedad de las etiquetas. TCA

Vivimos en la sociedad de las etiquetas, por lo que para eliminar esta connotación negativa, es recomendable evitar (dentro de lo posible) decir: tengo anorexia, tengo bulimia. Lo mejor es hablar de problemas de ansiedad con la comida, recomendaciones de mi psicólogo/a y sobre todo, dejar claro que la única forma que tenemos para que nos ayuden es hablar sobre otros temas distintos a la comida, el peso o la figura corporal.

Nuestra recomendación principal es que sea la propia persona afectada la que cuente lo que le pasa. Recordemos que es un proceso de terapia largo, y que debemos de trasmitir confianza  y seguridad.

 

Sara Coca Arco Y Ana Morales Carmona

Centro de Psicología Clínica PETTCA-GRANADA

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